Camino solitario y sin distracciones, escucho solo lo que mi cabeza tiene para decirme, y la verdad es que muchas veces me gustaría no escucharla. Me fijo un punto, solo dejo que los pies anden. Tener auriculares es una buena excusa para que no te hablen ni hablar con nadie, hay que saber distinguir a las personas por las cual uno se los saca y se dispone a charlar, o dejarlo todo en una mueca, o un saludo lejano. Elijo el camino más largo para estar conmigo y escuchar los temas recientes en mi celular enteros, no me molesta la distancia si tengo algo nuevo para escuchar y fascinarme.