viernes, 2 de diciembre de 2011







Seguro lo ves, un muelle a lo largo con su sol radiante que da justo en el final de las maderas, donde se posa una mujer vista de espalda que seguramente mira al agua hipnotizadamente sin darse cuenta el carecer de las horas que pasan a su alrededor, casi sin importarle todo lo que gira en el mundo, ya sea ser vivientes o no. Ahora imagínate el principio del puente, el lado mas oscuro donde nadie desearía mirar para atrás, ahí parado se encuentra el hombre o un hombre que la mira a distancia como si la conociera del primer momento, velo dando pasos cortos alejado del olvido para quemarse con rayos de sol donde su objetivo aparece... pisada y ruido de madera, pisada... pisada, todo parece más lejos (odio cuando eso pasa) igual sigue por solo el hecho que la curiosidad ya se apodero de todas las emociones en él... avanza y llega, se encuentra con la joven que solo parece importarle como las olas rompen con sus hermanas espumas, la mira detenidamente y le dice - un gusto conocerte 

No hay comentarios:

Publicar un comentario