miércoles, 6 de marzo de 2013

El puñetazo directo a su ego se encargo de transformar el precioso rostro (hermoso, hermoso de verdad) en un rostro de resentimiento, odio y lagrimas. Ella, la mujer segura de si misma, se cuestiono por varios días lo que en su mente ya estaba detallado y planificado, eso que ella llamaba "la perfección" o simplemente "su perfección". Su cara, al verla, le mentía todas las mañanas y la convencía de ser dueña del sexo opuesto, y nunca la preparo de una palabra que nunca (o casi) escuchaba, en todos los aspectos de esto llamado vida, o hablando más claro, de su vida. Su elegancia confundía el razonamiento de los que tenían el poder de juzgarla , y casi manipulaba solo con su exterior, el interior y sus palabras es tema aparte. La palabra poco escuchada por la preciosa chica retumbo como un chasquido en las cuatro paredes de su mente, haciendo lo que una mujer de su clase no hace, o si lo hace, pero la gente común no puede asociarlo de la misma manera . Imágenes que no quedan bien con imágenes. 

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