domingo, 28 de abril de 2013

Por fin me encontré, estaba sentado en el mismo lugar que pensé. ¿Y ahora que voy a hacer?. Las palabras que utilice me acuchillan sin pena alguna. Salí de lo obvio, y me quemaron con los dedos. ¿Qué debería hacer? las notas de un piano, y una cama que la llena un cuerpo que no debería estar en ese lugar (o pienso) no quiero tener un motivo por el cual llorar, ni ver llorar. ¿Yo qué soy? espero que el motivo por el cual estoy aquí y ahora sea digno, o por lo menos pasable. El retrato del mejor día de tu vida lo tengo yo, y la idea de que te borres pone mal.

sábado, 13 de abril de 2013


No creía que esto fuera en serio, hasta que tú vestimenta me dijo lo contrario. Tu voz no funcionaba, o tus cuerdas vocales no tenían muchas ganas de comunicármelo, pero insisto, tu ropa me dijo más que las palabras, y dado en el contexto socio y cultural que nos encontramos, estoy seguro de que lo que pienso es correcto. Estoy tranquilo y relajado, tú aire me resopla tu cansancio mental, estamos en la misma sintonía y de nosotros dos sale una dulce sinfonía que Ludwing van podría representar. Me encantaría hablar de la luna pero no soy una persona lunática, lo redondo, perfecto, brillante y hermoso, así es para los poetas. No tan redondo, llena de imperfecciones y poco romántico, eso es la luna para astrólogos cansados de que la adulen. Mientras pensaba lo de la luna, veía tu pelo y lo perfecto que estaba, pero sabia que no estaría así un martes de tarde, y con mucho gusto me gustaría conocerlo. Siempre me pierdo con los detalles de tú cuerpo, mañana me perderé en otro detalle.


viernes, 5 de abril de 2013

Levanta el parpado y quita el peso que los dulces sueños te dejaron en ese divino encuentro, refriegate con la mano hasta separar lo real de lo irreal. Ponte de pie dejando abajo la basura que venias arrastrando el día anterior. Ve al baño y con el agua que sale de la canilla cambiada, moja tu cara nacida para triunfar, y obtener beneficios que solo en este mundo se dan (este mundo nunca estuvo bien). De antemano piensa en la inteligencia colectiva en las calles de aquella ciudad. Inteligencia colectiva o lo que toda persona dice tener si la frenas un ratito de sus pasos hasta la esclavitud. Visita la sala de cine bendita, oscura y silenciosa que hace trabajar en marcha lenta tus neuronas. Me gustaría perfeccionarme, estando a tú lado creo que lo que hago es arte, y si bailo, bailo para quemar los ojos de los prejuicios que pacientemente esperan el error de ambos.