martes, 29 de julio de 2014






El olvido lo estanco en sonidos producidos perfectamente en una armonía correctamente pacifista y hasta algo romántica, las decisiones tomadas se adueñaron de lo afable y de las posibilidades que todos querían tener, y sus ideas se escaparon del barco abandonando los proyectos minuciosamente tomados en un lapso de luz y lucidez irrepetible para una mente dañada por carencias de estima y ademán. Sus preocupaciones abarcan más de las personales, y agota los movimientos para cubrir cada una de ellas, pero una en especial es su motor para derramar toda la transpiración que haga falta para pintar un gesto feliz en la pequeña que ama. Colorear la sala con rayos de sol estaba dentro de la lista cotidiana de sus actos, y ver a través de una pequeña abertura de la cortina, más que ojear lo que hace es imaginar. Su corazón mudo como los sentimientos que en escasas oportunidades demuestran afecto para él y demás. Pero está no es mí historia.



viernes, 11 de julio de 2014

Hoy estuve a centímetros, pero mi voz sonaba lejos, y mis ganas de llorar se adueñaban de los sentimientos, esa sonrisa nunca tiene que bajar, voy a hacer lo posible para que siga así. Y un te quiero de mí boca pierde fuerza al impactar tú oído, el sonido se vuelve débil y pierde el canto de las tonalidades correctas. Nueva ley creada por tu presencia, y al parecer soy el único que le afecta pero que poco demuestra. Entonces tuve la maldición y bendición de compartir el mismo escenario, en la misma ciudad, del mismo país, a la misma hora y en la justa noche donde su espontaneidad acrecentaba y me hacia sentir en compañía abandonando la soledad de mis pensamientos sobre la gente que me rodea. Sus movimientos no anticipados la volvían más interesante y hacían juego con su belleza física. La forma de apoderarse del lugar solo con una sonrisa y no de esas provocativas. El baile a medio bailar, como su vaso de cerveza. Los ojos marrones, el pelo castaño, el salto perfecto. Sabia que todo esto vendría acompañado de un demonio interno y de bandas primordiales en el cambio de su vida, bandas que en algún tris también modificaron la mía. Lo esperaba, no te voy a decir que no.
Yo fui el que alguna vez escribió sobre almas, las almas no andan sueltas por el mundo, según la ciencia pesan veintiún gramos y están en la cabeza del humano. Claramente se sitúan ahí, como mi adelantamiento a las acciones futuras, no me considero vidente pero si poseedor de suficientes neuronas para darme cuenta de lo efímero de lo que estaba haciendo. Una mala pasada de mi libido? creo, pero no aseguro hasta hoy que es por eso, o quizás por dejarme llevar por una tris explosiva de alegría... no importa. Llegue a la hora exacta donde su voluntad se daba por vencida y renunciaba los años que posaban sobre su cuerpo. Se escondía para ahorrar dolor ajeno a ella, pero en un mundo tan chico no hay muchos lugares a donde ir. Mi cabeza de nuevo chocaba contra una pared enorme de realidad dejándome indefenso, endeble, abstraído y muy sensible. Nada que no haya sentido antes y nada que no haya superado, excepto el alejamiento permanente de un sentimiento profundo.