martes, 23 de octubre de 2012
Parte 3
Sacó las imágenes predeterminadas para crear una obsesión en ella, ya que con las imágenes su imaginario estaría bastante limitado (si, mucho). Clasifico la música y puso en marcha su plan. Entro en el primer bar que encontró y posiblemente el único, bebió whisky de treinta pesos que luego lo devolvió en el baño. Ahora esta mareado y con la honestidad en la punta de la lengua al borde de caerse para cualquiera y, cinco pesos restantes de los treinta y cinco a mitad de la historia. Le encantaría tomarse un taxi pero sabe que las posibilidades son muy pocas o ninguna (en realidad NINGUNA) tiene que apurarse para alcanzar el micro y llegar a la casa de su saliente con el efecto del whisky o todo será como al principio. Ya en viaje con un dolor fuerte de panza, la cabeza saturada y con dos pesos y cinco centavos empezó a darse cuenta de la petoludes que estaba a punto de hacer, igual sabía que su sueño se lo agradecería al término de la historia. Golpeo la puerta y toco el timbre muy levemente, espero muy poco tiempo y ella abrió.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario