sábado, 7 de mayo de 2016

Los lapsos cada vez más duros conmigo me expresa su enojo y me daña de forma cautelosa. Yo, consciente de lo que pasa, no puedo solamente apagarlos y seguir con otra cosa. He vivido la frase del genio argentino "lo que fue hermoso será horrible después" incontable veces; pero esta fue la de mayor colisión. Conocí a una persona inestable de creencias y originalidad, modificable sin esfuerzo al grado de parecer otra distinta. ¿Qué es lo grave ahí? suponía que nada, me convencía de que su esnobismo procedía de la falta de afecto y contención en todo ámbito que se puede llegar a reflexionar; pero me equivocaba - una de las tantas veces que lo hago - Hablo nada más ni nada menos que de una vida que está por pasar a otro plano... literalmente. No quiero sonar dramático, aunque ya lo hice, pero la "boludez" puede poner punto final a una historia, a una como ya escribí no demasiada interesante, pero no es eso lo que vamos a medir acá. 

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