lunes, 6 de febrero de 2017

Capítulo 3

Aunque el aire seguía frió el sol me invitaba a desayunar afuera del local, y como muchos saben, el sol es un antidepresivo natural, que no voy a mentir, por los momentos que estaba pasando cualquier excusa para sentirme mejor, me valía, como tomar café, la verdad que ni idea si es realmente es así, pero no tenia las ganas de planteármelo en ese momento. Las mesas estaban pintadas de unos colores verdes, blancas y rojas, por lo que le daba una fachada estupenda al lugar. Por suerte apareció una moza a atenderme cuando la panza me mandaba miles de mensajes a través de ruidos para que le preste atención, la chica era bastante joven, de unos diecinueve años diría, y realmente hermosa, de esas bellezas que podrían ser portada de cualquier revista sin sentido que los canillitas te ofrecen en las esquinas de la ciudad, entre ellas encaja perfectamente la revista "De ésto se habla hoy" la cual yo fui columnista.
Se le notaba el nerviosismo a cuadras, tal vez era su primer día, o por qué no, podía ser muy tímida, las personas suelen confundir a las personas estéticamente lindas con extrovertidas, y a las menos agraciadas como introvertidas, pero eso es una teoría mía, capaz que no es ni un poquito así.
- Hola, ¿Ya tiene decidido que va a pedir, o le paso el menú que ofrecemos, señor? - su voz no era tan linda como el resto de su cuerpo, pero era soportable
- Si, deme ocho tostados de jamón y queso, un jugo de naranja, y un café, si es posible - la cara que puso al escucharme el pedido era de confusión, se notaba que no entendía si pedía un desayuno o un almuerzo
- Es posible, enseguida traigo su pedido señor - sonrió de una manera falsa, pero sigo sosteniendo que se veía bella. Debo confesar que me encanta ver mujeres, no me malinterpreten, no lo digo en forma de acosar, o silbarles como animales por las calles. Me encanta encontrarles pequeños detalles como lunares, manchitas o huequitos, lo que me hace a acordar el mes pasado cuando salía del teatro de ver una obra bastante mala - aunque quiera disfrutar me sale el crítico amargado de adentro - sentada en un banco de una peatonal, se encontraba una chica de tan hermosura que hasta dolía verla, aunque quisiera, no podría sostenerle la mirada ni por un segundo, siempre que habló con una mujer de esas dimensiones pienso que su mirada solo se enfoca en mis desperfectos dejando al descubierto mi inseguridad.
Si el estomago podría salir por su cuenta de mi cuerpo lo habría hecho, trataba de distraerme con cualquier cosa con tal de no pensar en el hambre que tenia, cuando vi el cartel del local "Cibo" del mismo color de las mesas, pude notar que venia la moza con mi pedido, y las tripas, de la alegría o desesperación, soltaron tal ruido que tuve que mirar para ambos lados por si la gente lo había escuchado.
- Aquí tiene señor, un café. un jugo de naranja, y ocho tostados de jamón y queso, que lo disfrute - puso exactamente la misma sonrisa que cuando se fue, seguramente la había practicado en el espejo durante horas en el baño de su casa.
-Muchas gracias, le hago una pregunta. ¿Qué significa "cibo"? - ya que estaba dejando la poca plata que me quedaba, lo menos que podía era sacarme todas las dudas.
- "Cibo" es una palabra en italiano que significa "comida" en español, señor - si antes estaba apabullada por mi pedido, me imagino ahora que le suelto una pregunta como esa, aunque estaba más que claro el por qué el local estaba todo pintado de verde, blanco y rojo, no me pude dar cuenta, y eso que a mi me decían "tano" mis conocidos del bar - ya voy a contar bien porque no me refiero a ellos como amigos - estarían sumamente decepcionados de mi.
La comida y bebida me duró el tiempo en el que yo podía sostener una mirada a una persona verdaderamente atractiva. Comí tan rápido que el hipo no tardo en aparecer, el cuerpo me estaba declarando una guerra, o solamente se manifestaba como un acuerdo de paz para que deje de destruirlo. Me quede unos minutos haciendo sobremesa y esperando a la moza, cuando sentí una mano sobre mi hombro.
- Holaaa Lemueeel tantooo tiempoooo - lo dijo tan enfáticamente que hasta los comensales que estaban dentro se enteraron que alguien estaba saludando.
- Hola Barbi. ¿Qué te trae por acá?, la verdad, tanto tiempo - era mi ex, y entre las miles y miles de personas que circulaban por la zona, ella, era la última que me hubiera gustado, o deseado ver, lo digo muy en serio.
- Acabo de salir del trabajo, iba para casa, estoy muy cansada, si puedo evitar hacer de comer me estaría haciendo un favor jeje - su risa me parecía de la más irritable, no voy a mentir, hubo un tiempo en que fue magnifica, pero como dice el gran Charly Garcia "Lo que es hermoso sera horrible después" y tiene toda la razón - Vos, ¿Qué es de tu vida? ¿seguís con el tema de las películas y eso? - lo preguntó con un tono casi denigrante y despectivo.
- Si, si, yo también acabo de salir de mi oficina - le mentí, antes muerto que contarle que estaba desempleado, depresivo, y que en las migas que tenia en mi plato se iría la poca plata que me quedaba- Vi la nueva publicidad de "las lemas" te felicito por el trabajo - "lemas" son unas galletas horribles que la gente parece consumir impertinentemente, lo que revelaba que Barbi es muy buena en su trabajo paradojamente, ella estaba al mando del departamento creativo de las galletas, lo que me duele confesar, pero es así.
- ¡Gracias!, ¡mi actual obra maestra! - como crítico amargado de la vida la considera su "peor obra maestra", ya que abusaba de adolescentes estéticamente perfectos (me gusta la palabra estética), sacados de una organización "Lebensborn" de la Alemania nazi, compartiendo risas entre un gran grupo de falsos amigos, y pasándose esas asquerosas galletas con sabor a miel - Bueno Lemu, me tengo que ir, espero encontrarte más seguido - como lo dijo, y sus gestos fueron más falsos que la sonrisa de la moza, pero estaba agradecido de que se fuera.
- Obvio, nos vemos, qué tengas un lindo día Bar - lo dije tan bajo, que apenas podía distinguirse lo que decía.
Ella se fue, yo pagué la cuenta de "Cibo", me quede con la pregunta de si era nueva la moza en la mente pero estaba dispuesto a volver en otra ocasión, ahora tenía que resolver algo mucho más complejo e importante en la vida. ¿Qué iba a hacer para ganarme la vida?.

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